Saturday, July 15, 2006

India corresponsal exclusiva en la Casa Blanca



India, la delegada felina en la Casa Blanca, ha enviado un mail en misufiano texano: "murrumiua murr fuss brru.Busssh assss ho le gruf misgrusss cia por miau queria,Barbara prrru grrrf guaay grrrr miau grr..miaummm murrumiau"..... texto pendiente de decodificar.

Según parece ser India desea contar detalles de su vida junto a los actuales ocupantes del complejo presidencial, una instalación que ella conoce mejor que el jefe de seguridad. En próximas entregas publicaremos datos no conocidos de la vida en la White House desde el punto de vida felino. Que Bastet te ilumine India.

Sunday, June 25, 2006

Dos felinos famosos



No hay duda de la fama merecida de Garfield, aquí junto a uno de mis favoritos Snowball, el gato de los Simpsons. Ambos son ejemplos de felinos con carácter, nada ñoños y con mucha garra. Miau prurrrrr

Saturday, June 24, 2006

Diario de una gata



Diario de una gata
Aqui tienen a Socks, el primer gato cuando la presidencia de Clinton.Muff miauu mufffssprruuuururuurup

La gata negra de la Casa Blanca



Aquí presento a India, que es la gata presidencial norteamericana. Al fin he encontrado algo que me gusta del presidente Bush y su esposa. Hola India mufff bfff miuuaaauuu lo siento guapa..

Friday, June 16, 2006

Como es posible que edite ésto



Voy a ser multada por el MISIFUSADOC (Ministerio sindicado fundado sin animo de orden
ni concierto) que es el organismo rector dentro del MUSDF (Ministerio ultramarino sindical de felinos), lo que viene a ser una reunión de expertos en Gafusia. La ilustración cogida al vuelo de dos pequeños órganos cardíacos es peor que un gato con cascabel, que como saben todos los entendidos contraviene el más mínimo respeto a la condición silenciosa. Voy de mal en peor, es decir bastante bien como para ponerme a blogear sin importarme estar en el paro. Los felinos nunca estarán en tal condición es decir ésta es una situación perruna no felina.

Monday, June 12, 2006

Feliz cumpleaños


Te he traído un regalo. Espero que te guste.

Friday, May 19, 2006

Los de dos patas apestan


Tener que soportar el olor de algunos de dos patas es mucho más que soportar la esclavitud, o verse obligado a comer croquetas de sobras de pescado o quién sabe que harinas de terrible procedencia. Nuestro ministerio para la salud publica de los felinos, con sede en Estrasburgo y subsede en A Coruña (MISIFUSSAP) ha publicado un análiss del Instituto Tecnológico Felino(INTECFE) que descubre que bajo el rótulo de comida para felinos, los de dos patas ocultan todo tipo de sobras, incorporaan adictivos, drogas muy potentes que crean adicción y ponen muy ansiosos a los nobles felinos cuando se les cambia de marca. El MISIFUSSAP a convocado una reunión urgente para dar a conocer las marcas inconvenientes. Y también, y es a lo que íbamos, regular los olores de dos patas inaceptables para los felinos. Una cosa es que huelan a su pis, a sus secreciones, y otro es nos ofendan con mezclas insoportables. La lista de olores insoportables para los felinos incluye: Ambientadores de pared y otros artilugios pestilentes, abrillantdores de suelo, colonias baratas que imitan a colonias caras, jabones, geles y suavizantes. Los felinos declaran su gusto por las hierbas aromáticas naturales: espliego, lavanda, romero, violetas, rosa, jazmín de cinco hojas, gardenias.

La sufrida esquina del colchón



Digan lo que digan los veterinarios y especialistas en conducta animal, yo creo que mi gata rasca en la esquina derecha de la cama, con toda intención de ponerme los nervios de punta.
Me importa un bledo lo que afirmen lo expertos. Ella no lo hace para marcar su territorio, ni para mondarse las garras. Lo hace para molestarme a mí. La relación entre nosotras es que ella hace lo que le da la gana y yo me aguanto y de contra soy tan enferma mental que le dedico un blog a ella que se ríe de mi y del ordenador.
Los gatos poseen un ssentido innato que los lleva a satisfacer sus instintos ante todo. Y Eso lo tengo muy comprobado. Después de rascar en la sufrida esquina del colchón, se vuelve y me mira con toda intención. Oh Bastet como fastidian tus ángeles peludos.

Monday, May 15, 2006

Érase un gato en Portbou


Me fuí en tren a Portbou. Que resultó ser un recodo a tres kilómetros de Francia. Con una iglesia desmesurada, gótica y pomposa, y una estación inmensa fantasmal a la que sólo llegan trenes regionales. Pero los andenes se hallan protegidos por una inmensa estructura de acero y cristal. Y de esa estación medio vacía se sale por una escalera que da a un jardín recoleto con una escultura de 1922, y varias enrredaderas florecidas. Pero me lío para salir de la estación donde hay un siniestro convoy de mercancías, más de doce vagones entoldados que quién sabe lo que ocultan. ¿Serán desechos radioactivos?. Y en la estación no hay nadie, lo que se dice nadie, excepto un señor sordo y distraido en las proximidades de los lavabos, limpios y desiertos. Para salir de la estación uno tiene que seguir unas equívocas flechas que al final desembocan en un jardín,fresco y soñoliento. Llego casi a la hora de comer, pero pregunto como se va al centro, y quien me responde me aclara que estoy en el centro, una calle arbolada con plátanos, varias tiendas de recuerdos y abanicos, bolsos, muñecos, trajes de flamenca.
Y entonces veo a mi gato de Portbou, que era mi secreto objetivo. Es una gatita joven, de ojos muy verdes. Desaparece tras darme una mirada de bienvenida.Paseo por la playa que es como un pliegue, una herida donde se juntan las rocas y el azúl serio del agua. Y no hay paseantes. Regreso al restorante que me ha recomendado una señora que iba en le tren. De hecho la señora parece ser parienta de los del local.
Me pido una escalivada y un poco de pescado con chanfaina. Como muy bien. Con muchas ganas. Luego no hay nada más que hacer aquí, ya que la iglesia está cerrada y en la otra catedral que es la estación de trenes tampoco hay movimiento.
Subo al tren que va a Barcelona. Y en veinte minutos, y medio dormida, llego a Figueras. Portbou es un buen lugar para retirarse a escribir un cuento absurdo en que un ladrón de obras de arte se refugia en un caserón con vistas a la estación. Y ve pasar trenes de cercanía.
Todo le va bien hasta que comete el error de explicarle una dirección a una mujer que ha ido en tren desde Figueras, si otra intención que ver cómo era Portbou. La mujer se interesa por ese sujeto y decide averiguar quién es y qué hace allí.